Más allá de la mirada

Grao-Gayoso concita la más pura tradición artesanal y el diseño más actual, sus creaciones en gafas y bisutería crean tendencia en el complejo mundo del diseño.
Basando sus creaciones en el contacto directo con el público a traves de ferias y mercados este pequeño taller artesano hace frente a los más modernos diseños de grandes empresas del sector.
Referencia obligada del diseño, con creaciones personalizadas han sido capaces de mantener su filosofia de trabajo basada en el respeto a las técnicas tradicionales y la fidelidad a su mercado.

Más allá de la mirada
La historia de Grao-Gayoso no sólo destila la magia y el desenfado de los ochenta, también es un relato de encuentros felices. ¡Y no se trata del último anuncio de Coca Cola! Sus principales protagonistas son Isabel (Zaragoza) y Javier (Lleida).

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Sin embargo, nada hubiese sido posible sin José (Zaragoza), el hado padrino de esta historia.

Aunque algunos hayan querido adueñarse de la marca en exclusiva, el escenario de la movida fue todo el territorio español, de norte a sur y de este a oeste. Más que el epicentro del movimiento, Madrid fue el lugar de confluencia de todas las iniciativas y propuestas.
Y Zaragoza fue un escenario de excepción. Lo cierto es que, en aquella época, la creatividad parecía no tener límites; además, había muchas ganas de manifestarse libremente, sin miedo. Y el diseño eclosionó porque había un colectivo que lo demandaba.
Isabel empezó a diseñar modelos únicos de gafas para su entorno inmediato, una vez que concluía su jornada laboral en la óptica donde también trabajaba su padre, José.
Del pequeño taller familiar empezaron a salir más y más modelos que rápidamente se incorporaron a los escaparates de las tiendas de moda de la Ciudad
Sus modelos, de alguna forma, añadían notas de color a las melodías de moda. La moda y los diseños de gafas de Grao-Gayoso han ido a la par desde entonces.

Pero la historia ya había empezado tiempo atrás…
José era tornero ajustador, mucho antes de que se generalizase el uso de las máquinas de control numérico. Era, y es, un profesional genuino, curioso, minucioso e incansable. Un hacedor nato.
Él mismo hizo todas las máquinas y artefactos auxiliares que tenemos en el taller.
Quien mueve las manos, mueve la cabeza…, dijo el sabio. Conseguía optimizar como nadie un pequeño trozo de acetato: dilatándolo, estirándolo, maleándolo, cortándolo…,
Todo esto se puede ver en el video “Las gafas de pasta” que esta en nuestra web.

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Nada que ver en cualquier caso con lo que hacemos ahora. Su planteamiento era totalmente distinto. Al salir de la óptica hacía modelos para la gente del barrio, para gente con problemas, los clásicos trabajos de quien conoce todos los pormenores de su oficio.
De todos modos, sin él no existiría el taller: somos sus herederos. Decidí empezar a trabajar como aprendiza en la óptica. Me picó la curiosidad por el oficio, cuando él ya había recogido el taller, y la ‘movida’ empezaba a generalizarse por toda España.
¿Por qué no hacer gafas como le apetece a la gente? Mi padre no las tenía consigo. Hicimos cuatro o cinco modelos y les incorporamos brillantes y otros ornamentos.
¡Las mostré y tuvieron una aceptación enorme! Entonces empezó a tomarme en serio: desempaquetamos las máquinas y, al salir de la óptica, trabajábamos hasta las tantas.
Empecé a recorrer España y a ofrecerlas en tiendas de Madrid, Barcelona… El hecho es que se vendían sin dificultad.

Y en eso llegó… Javier
Apareció entonces Javier, un bisutero de aspecto más bien hippie, así lo describe Isabel, autodidacta y de carácter inquieto, Javier había experimentado sobre todo con metal (latón y plata) y, puntualmente,con cuero y piedras. En los ochenta, Javier se atrevió con otros materiales –resinas, metacrilatos, metal galvanizado…–y sus diseños adquirieron un carácter más vanguardista.
El hecho es que nos gustamos y empezamos a hacer mano a mano. Acto seguido, me despedí de mi trabajo. Seduje a mi padre y conseguí la proeza: lo vio claro, hizo suya nuestra apuesta y ¡dejó su trabajo!
Era difícil conseguir que los tres trabajásemos juntos en el taller familiar, porque si algo nos sobra es… carácter a los tres, pero así ha sido …durante todo este tiempo
Y sus caminos convergieron del todo en la marca ‘Grao-Gayoso’. El acetato con el que Isabel experimentaba le sirvió a Javier como soporte e Isabel incorporó los metales con los que Javier había trabajado hasta entonces. De esa fusión surgieron artículos de bisutería de pasta sobre metal, y las gafas incorporaron varillas de metal y diferentes apliques.
Los dos compartíamos la misma sensibilidad hacia el diseño, la moda y las nuevas tendencias.
Queríamos ser originales, crear nuestro propio estilo. Empezamos a diseñar nuevas colecciones y a experimentar con materiales alternativos: resinas,esmaltes, grabados, cuero, metacrilatos…, aunque siempre con la pasta de acetato y diferentes metales –plata, latón, metales de baja fusión…– como soporte. Nunca hemos tenido problema alguno a la hora de mezclar materiales. Aun así, nuestra pasión por la moda ha sido, y será, esencial en nuestras colecciones.

Cuando nos incorporamos al mundo de la moda, revistas como Elle o Vogue, periódicos como El Paíso programas monográficos de televisión sobre moda se hicieron eco de nuestro trabajo. Les sorprendía
que un pequeño taller produjese gafas tan modernas.
Participamos en varias exposiciones itinerantes con diseñadores de complementos de entonces: Chelo Sastre, Chus Burés, Joaquín Berao, Sybilla…, y en ferias y salones especializados como Gaudí, colaboraciones en la pasarela Cibeles de Madrid. Y mas recientemente en Ferias Profesionales como Bisutex (Madrid) , Expohogar (Barcelona) y Bijorka (Paris). También hemos asistido en Ferias de Artesanía en Italia, Francia y sobretodo España.
Trabajamos para la Expo de Sevilla y nuestras colecciones estuvieron en el Pabellón de Aragón de la Expo de Zaragoza. Desde entonces hemos estado en varias exposiciones, sobretodo en Aragón. Y nuestro taller ha sido referenciado en varios libros de artesania …
Recientemente hemos abierto nuestra propia tienda donde ofrecemos nuestros productos junto a colecciones de otros diseñadores.

De aquellas aguas, mucho pragmatismo…
Sin embargo, los focos de la moda y los destellos de la vanguardia no les cegaron.
Siguen en su pequeño taller familiar, fieles a su entorno, a su barrio y sus amigos, aunque su vieja calle haya ido mudando esquina a esquina, portal a portal.Ya son pocas las parcelas en el barrio de Torrero (Zaragoza) que conservan su formato original de patio interior y su dimensión horizontal a escala humana. Isabel y Javier siguen fraguando allí sus ideas, a la sombra de la verticalidad impuesta por los nuevos edificios vecinos.
Desgraciadamente, la estética original ha ido cediendo a la presión de promotores y constructores ¡Malos tiempos para la lírica…! (Golpes Bajos).
Cuando empezamos, había bastantes talleres como el nuestro por toda España, pero que sacaban cosas más bien sencillas por precio, rememora Isabel.
Cuando comenzaron las importaciones masivas, sobre todo de Italia, esta forma de hacer quedó completamente obsoleta. No les interesaba la moda y, al final, la moda se los ‘comió’…

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Aunque sus últimas colecciones son más bien austeras en cuanto a materiales y mezclas, siguen impregnadas de un estilo rabiosamente actual y siempre a la moda; aunque al verlas resulte inevitable
pensar en Audrey Hepburn, durante sus vacaciones en Roma, o incluso en Andy Warhol…
Algo que sí permanece inalterable desde entonces es la creación exclusiva de gafas para un cliente de excepción: Martirio.
Nuestra producción es limitada porque sólo queremos diseñar lo que nos guste en cada momento.
Nuestro trabajo incluye dos facetas: la estrictamente creativa, de investigación de nuevas formas y materiales, y diseño de prototipos, que dura todo el verano; y la productiva, durante el invierno, quizás la más aburrida porque es puramente mecánica, pero tiene la compensación de la presencia en ferias y la sorpresa de nuestros clientes ante los nuevos diseños.

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Los productos ‘Grao-Gayoso’ figuran sobre todo en ópticas, tiendas de museos o en establecimientos de moda, en las que prevalecen la singularidad, el diseño u objetos de aire vanguardista.
Tanto Isabel como Javier no ignoran que el mercado es cada vez más exigente. Sabemos que ofrecer series numeradas, un ‘packaging’ apropiado o cosas así añadirían valor a nuestro trabajo; sin embargo, somos los que somos, y seguimos los dictados de Juan Palomo: diseñamos, hacemos, empaquetamos, nos ocupamos de la parte financiera…Todo requiere tiempo y el tiempo pasa de forma inmisericorde…
… En cualquier caso, solemos presentar dos muestrarios-catálogo al año de aproximadamente veinte modelos, que incluyen los más vendidos en temporadas precedentes.
¡Afflelou,Afflelou, cuántas gafas harás tú…!
De algún modo, estamos en‘stand by’, expectantes sobre cómo se desarrollan los acontecimientos, … Lo que queremos, sobre todo, es disfrutar de verdad de todo lo que venga, concluye.

Grao-Gayoso. Gafas y bisutería